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Histeroscopia y fertilidad: ¿por qué es clave antes de una FIV o tras abortos de repetición?

Cuando el embarazo no llega, o cuando se producen pérdidas gestacionales de forma repetida, es normal que la atención se centre en los análisis hormonales, la calidad de los óvulos o los embriones, o los tratamientos de reproducción asistida. Sin embargo, hay un aspecto fundamental que a veces pasa desapercibido: el lugar donde ese embarazo debe implantarse y desarrollarse: el útero.

Muchas pacientes llegan a la consulta tras meses o incluso años de intentos fallidos, con una sensación de frustración difícil de describir. En estos casos, mirar más allá de lo evidente es clave. Porque, en ocasiones, el problema no está en el embrión, sino en “su casa”.

La histeroscopia se ha convertido en una herramienta esencial para evaluar la cavidad uterina con precisión, especialmente antes de iniciar un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) o cuando han ocurrido abortos de repetición. Entender su papel puede marcar un antes y un después en tu camino hacia la maternidad.

La importancia de evaluar el útero en los problemas de fertilidad

El útero no es solo un “receptor pasivo” del embrión. Es un órgano dinámico, sensible a cambios hormonales, inflamatorios y estructurales. Para que se produzca un embarazo evolutivo, es imprescindible que el endometrio esté sano, receptivo y libre de alteraciones que puedan interferir con la implantación.

Aunque muchas pruebas habituales ofrecen información valiosa, no siempre permiten detectar problemas sutiles en el interior del útero. Aquí es donde la histeroscopia aporta un valor diferencial.

Cuando hablamos de infertilidad, fallos de implantación o pérdidas gestacionales recurrentes, evaluar la cavidad uterina de forma directa no es un paso secundario, sino una parte esencial del estudio.

Más allá de la ecografía: por qué a veces no es suficiente

La ecografía transvaginal es una herramienta excelente y forma parte del estudio básico de fertilidad. Permite valorar el grosor endometrial, la forma general del útero y la presencia de lesiones evidentes. Sin embargo, tiene limitaciones.

Hay alteraciones intrauterinas pequeñas o sutiles que una ecografía 2D no siempre puede detectar con claridad. Entre ellas se encuentran:

  •       Pequeñas sinequias o adherencias dentro del útero.
  •       Inflamación crónica del endometrio (lo que se conoce como endometritis), que no siempre altera el grosor endometrial.
  •       Malformaciones uterinas leves, como pueden ser un útero septo parcial o un útero arcuato.

Estas alteraciones pueden pasar desapercibidas durante meses o años, mientras siguen interfiriendo silenciosamente en la implantación embrionaria o en la evolución del embarazo

 

Cómo ayuda la histeroscopia en la fertilidad

La histeroscopia es una técnica endoscópica que permite visualizar directamente el interior de la cavidad uterina mediante una cámara de alta definición. Se introduce a través de la vagina y el cuello del útero, sin incisiones y, en la mayoría de los casos, sin necesidad de anestesia general.

A diferencia de otras pruebas, la histeroscopia permite ver con tus propios ojos cómo está el endometrio, identificar alteraciones mínimas y, en algunos casos, tratarlas en el mismo acto si es necesario.

En el contexto de la fertilidad, esto supone una ventaja decisiva: no solo diagnosticamos, sino que podemos mejorar el entorno uterino antes de buscar el embarazo.

¿Cuándo está indicada la histeroscopia como parte del estudio de fertilidad?

No todas las mujeres necesitan una histeroscopia de entrada, pero existen situaciones en las que esta prueba resulta especialmente recomendable. Entre ellas destacan:

  •       Los fallos repetidos de implantación tras tratamientos de FIV.
  •       Los abortos de repetición sin causa clara.
  •       La sospecha de alteraciones uterinas en ecografía.
  •       Los sangrados anormales o reglas muy dolorosas.
  •       La historia previa de cirugías uterinas, legrados o infecciones.

En estos casos, la histeroscopia antes de un tratamiento de fertilidad puede evitar nuevos fracasos y aumentar las probabilidades de éxito.

¿Es un procedimiento doloroso o complejo?

La histeroscopia diagnóstica suele ser rápida y bien tolerada. La mayoría de las mujeres describen una molestia similar a un cólico menstrual leve y transitorio. En los casos en los que se realiza una histeroscopia quirúrgica, se suele utilizar sedación para mayor comodidad.

La recuperación es rápida y, en la mayoría de los casos, puedes retomar tu vida normal en el mismo día o al día siguiente

Relación entre histeroscopia y éxito en FIV: un paso clave

Cada vez más clínicas de reproducción asistida recomiendan realizar una histeroscopia antes de iniciar una FIV, especialmente si existen antecedentes de infertilidad prolongada o intentos fallidos previos.

El motivo es sencillo: transferir un embrión de buena calidad en un útero no preparado reduce significativamente las posibilidades de embarazo. La histeroscopia permite asegurar que la cavidad uterina está en las mejores condiciones posibles antes de la transferencia embrionaria.

Entre los hallazgos más frecuentes antes de una FIV se encuentran pequeños pólipos, adherencias leves o signos de inflamación crónica que no siempre dan síntomas, pero sí afectan a la implantación.

Histeroscopia en mujeres con fallos de implantación

Hablamos de fallo de implantación cuando, tras la transferencia de embriones de buena calidad, no se consigue el embarazo de forma repetida.

Es una situación emocionalmente muy dura, que genera dudas y desgaste tanto físico como psicológico. En estos casos, la histeroscopia puede aportar respuestas. Al explorar la cavidad uterina, es posible detectar:

  •       Alteraciones del endometrio que dificultan la adhesión embrionaria.
  •       Irregularidades en la superficie uterina.
  •       Restos tisulares o pequeñas lesiones no visibles en ecografía.

Corregir estos problemas puede marcar la diferencia en ciclos posteriores.

Abortos de repetición y cavidad uterina

Los abortos de repetición se definen habitualmente como la pérdida de dos o más embarazos consecutivos. Aunque las causas pueden ser múltiples, el útero juega un papel central en muchos casos.

Algunas alteraciones uterinas permiten la implantación inicial, pero no sostener el embarazo a largo plazo. La histeroscopia permite identificar estas situaciones y tratarlas de forma dirigida.

Entre los hallazgos más relevantes en mujeres con abortos de repetición se encuentran las sinequias, los septos uterinos y la endometritis crónica

¿Cómo ayuda la histeroscopia a conseguir el embarazo?

La gran ventaja de la histeroscopia en fertilidad es que no se limita a observar, sino que permite actuar. Al corregir defectos anatómicos o tratar infecciones, mejoramos de forma directa el entorno donde debe implantarse el embrión.

Entre los beneficios más importantes de la histeroscopia para mejorar la fertilidad destacan:

  •       Optimizar la receptividad endometrial.
  •       Aumentar las tasas de implantación en FIV.
  •       Reducir el riesgo de abortos tempranos.
  •       Evitar transferencias embrionarias en un útero no preparado.

¿Cuánto tiempo esperar para buscar el embarazo tras la histeroscopia?

Una duda frecuente es cuándo se puede volver a intentar el embarazo tras una histeroscopia. La respuesta depende del tipo de procedimiento realizado y de los hallazgos.

De todos modos, en general, podemos señalar lo siguiente:

  •       Tras una histeroscopia diagnóstica, se puede buscar embarazo en el siguiente ciclo.
  •       Si se ha realizado tratamiento quirúrgico o antibiótico, se suele recomendar esperar uno o dos ciclos para asegurar una correcta recuperación endometrial.

La importancia de una valoración histeroscópica experta

No todas las histeroscopias son iguales. La experiencia del equipo médico y la especialización en cirugía ginecológica endoscópica marcan una diferencia real en el diagnóstico y tratamiento de estas alteraciones. En Ginescop tenemos más de 30 años de experiencia con este tipo de tratamientos.

Una valoración histeroscópica experta como la que podemos proporcionarte no solo identifica problemas evidentes, sino también alteraciones sutiles que pueden pasar desapercibidas y que son clave en casos de infertilidad compleja.

La histeroscopia desempeña un papel fundamental en el estudio y tratamiento de la infertilidad, especialmente antes de una FIV o tras abortos de repetición. En Ginescop estamos seguros de su valor fundamental al permitir una evaluación directa y precisa del interior del útero.

En este sentido, estar bien informada y acompañada por un equipo especializado es el primer paso para avanzar con confianza en tu camino hacia la maternidad. Por eso mismo, siempre que lo necesites, y sin ningún tipo de compromiso, contacta con nosotros.

Estaremos encantados de ayudarte y apoyarte.